“Denunciar el mundo"

"Ante tanta crueldad con víctimas sin poder de autorepresentación y que se desarrollan en estado de indefensión, trabajar por y con ellas significa denunciar el mundo” (Eduardo Bustelo Graffigna )

ANTES QUE ACABE EL DÍA, RECUERDA:

Que más de 30.000 niños morirán
Que los que se salven hoy, morirán mañana pues no tienen fuerza siquiera para abrir sus ojitos
Que millones gimen de dolor lesionados y quemados por la guerra
Que se les niega hasta la medicina básica para calmar su dolor
Que son violados, ultrajados, mutilados sistemáticamente


¡ BASTA YA !

¿ESTÁS DISPUESTO A AYUDARLOS?

HAGÁMOSLO JUNTOS

HAGÁMOSLO JUNTOS
¡CADA MINUTO CUENTA!
Mostrando entradas con la etiqueta ABUSO Y MALTRATO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ABUSO Y MALTRATO. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de febrero de 2008

Argentina: Creció 50 % el abuso sexual de menores

El incremento de las denuncias se registró en un año; en las comisarías bonaerenses se presentan cuatro casos por día.
LA PLATA.- Cuatro nuevos casos de abuso sexual de menores son denunciados cada día en la provincia de Buenos Aires.
La estadística corresponde a los casos presentados en las comisarías de la policía provincial dedicadas específicamente a esa problemática. Esto sólo revela una parte del problema: la mayoría de los casos no se denuncian y los especialistas dicen que la realidad de los chicos que padecen abuso aún es socialmente invisible.
Según las estadísticas oficiales, entre enero y septiembre de 2007 las comisarías de la mujer y la familia, dependientes del Ministerio de Seguridad bonaerense, recibieron 1016 denuncias de abuso de menores; es decir, casi cuatro por día. Dicha cantidad representa 49% más que los casos registrados en los primeros nueve meses de 2006, cuando se denunciaron 682 hechos.
María Elena Leuzzi, presidenta de la Asociación de Ayuda a Víctimas de Violación (Avivi), reveló que últimamente hubo un aumento notable de casos en la zona oeste del Gran Buenos Aires. En el partido de José C. Paz, por ejemplo, nueve personas fueron detenidas hace tres meses, luego de que una niña de trece años denunciara haber sido violada por sus propios padres, tíos y abuelos, y obligada a participar de fiestas sexuales a lo largo de varios años.
También de la zona oeste son oriundas Delia y Patricia, las dos chicas que contaron a LA NACION la trama de abusos a que su propio padre las sometió durante años (ver aparte).
La Matanza es el distrito en el que registraron más casos, con 479; Malvinas Argentinas, en la zona oeste, es el segundo partido bonaerense en cantidad de denuncias de abuso de menores, con 241 casos, y en tercer lugar se ubicó Almirante Brown, con 204 denuncias.
Para la especialista Analía Vega, capacitadora de la Dirección General de Coordinación de Políticas de Género del Ministerio de Seguridad bonaerense, la explicación del aumento no está en que haya más casos, sino en que ahora se denuncian más. "No es que haya aumentado el abuso sexual, sino que se habla más del tema; hay más medios o más instituciones adonde la gente puede acudir", dijo a LA NACION.
De todas maneras, dijo la funcionaria, "en la actualidad sigue siendo una problemática «tapada», que no se ve, y todavía son más los casos no denunciados. Los investigadores la comparan con un iceberg, del que lo que se ve es sólo una parte del fenómeno".
El abusador, en casa
Al panorama puesto al descubierto por las estadísticas se suma la realidad a la que se enfrentan los profesionales que deben asistir a los menores: la mayoría de los casos de abuso sexual, especialmente los que tienen como víctima a niños y niñas, ocurren dentro del hogar, y los victimarios suelen ser los padres, padrastros, abuelos o tíos.
En La Plata y sus alrededores, donde en tres meses -entre agosto y octubre del año último- hubo 102 denuncias de abuso sexual de menores de trece años, el 80% corresponden a casos de abuso intrafamiliar.
Ante estas evidencias, Vega cree que hace falta "derribar el mito de que el peligro está afuera", ya que si bien hay casos de menores violados por desconocidos que los sorprenden en la vía pública, por ejemplo, la mayoría de los casos son intrafamiliares.
¿Es un problema relacionado con la marginalidad? "Es otro mito", dijo Vega. "En las clases altas, la violencia familiar se oculta de otra manera y por eso parece que ahí no existe, pero no es verdad. Cuando hay dinero, es posible ocultar mucho más, tanto el abuso como los golpes y agresiones."
"A veces, los casos más aberrantes son los que suceden en familias de clase media alta", apuntó la teniente primera Laura Paiva, titular del gabinete de delitos contra la integridad sexual de la jefatura de policía platense.
"En la clase baja, el abuso es casi un producto del hacinamiento y la promiscuidad. En las familias más pudientes existe todo un artificio del abuso; aparecen cuestiones como el sexo grupal o el suministro de drogas y alcohol. Incluso ha habido gente que adoptaba chicos para abusar de ellos", agregó Paiva.
El Ministerio de Seguridad bonaerense cuenta con 24 comisarías de la mujer y la familia, dedicadas específicamente a la problemática de la violencia familiar, pero todas las seccionales policiales están obligadas a tomar denuncias por abuso sexual, que también pueden radicarse en sede judicial.
Por Sebastián Lalaurette De la Corresponsalía La Plata
Datos del horror
Entre enero y septiembre de 2007, 1016 casos de abuso de menores fueron denunciados en comisarías de la mujer y la familia de la provincia de Buenos Aires.
La cantidad representa el 49% más que la registrada en los mismos meses de 2006, cuando se denunciaron 682 casos de abuso sexual a menores en la provincia.
Siete de cada diez casos de abuso sexual denunciados en estas sedes policiales específicas tienen como víctima a un menor de edad.
De cada tres denuncias de abuso sexual recibidas el año último, una corresponde a un caso de abuso intrafamiliar, es decir, un hecho en que el victimario es pariente, amigo o vecino de la víctima.
Las cifras revelan que cada día se denuncian en la provincia casi cuatro abusos sexuales que tienen como víctima a un menor, la mayoría ocurridos dentro del hogar. El año anterior se denunciaban cerca de cinco abusos cada dos días.
Todas estas cifras no incluyen las denuncias realizadas por otras vías, como las presentadas en sede judicial. La Asociación de Ayuda a Víctimas de Violación (Avivi) recibió el año pasado más de 2600 denuncias de abuso sexual, y cerca de la mitad corresponden a víctimas menores de doce años. En cuatro de cada cinco de estos casos se señala a un pariente o conocido del niño como agresor.
Los distritos con más casos denunciados en 2007 son La Matanza (479 denuncias), Malvinas Argentinas (241 casos) y Almirante Brown (204 abusos informados), todos en el conurbano bonaerense.
http://www.lanacion.com.ar/informaciongeneral/nota.asp?nota_id=990034
LA NACION 24.02.2008 Página 21 Información general

Memorias de un niño soldado

Ishmael Beah apenas había cumplido los 13 años cuando fue obligado por las fuerzas rebeldes de su país, en Sierra Leona, a integrarse al ejército clandestino. En Un largo camino (Del Nuevo Extremo), transforma en relato su trágica experiencia de tres años, en la que la devastadora realidad de la guerra arrasó con pueblos enteros, con su familia y, también, con su propia inocencia, hasta que tres años después lo rescató Unicef.
Los pueblos que capturábamos y convertíamos en base al avanzar y la selva donde dormíamos eran nuestro hogar. El pelotón era mi familia, el arma, mi forma de vida y protección, y la norma era matar o morir. La extensión de mis pensamientos no iba mucho más allá. Llevábamos más de dos años combatiendo y matar se había convertido en una actividad diaria. No sentía compasión por nadie. Mi infancia se había desvanecido sin enterarme, y era como si mi corazón se hubiera congelado. Sabía que el día y la noche iban y venían por la presencia de la luna y el sol, pero no tenía ni idea de si era domingo o viernes. Pensaba que mi vida era normal. Pero todo empezó a cambiar en las últimas semanas de enero de 1996. Tenía quince años. Salí una mañana con veinte miembros de mi pelotón hacia Bauya, una ciudad pequeña a un día de camino al sur de donde estábamos, para conseguir munición. También iban mis amigos Alhaji y Kanei. Estábamos ilusionados porque veríamos a Jumah, que estaba allí acantonado. Queríamos oír sus anécdotas de guerra, saber a cuántos había matado. También me apetecía ver al teniente. Esperaba que tuviéramos tiempo para hablar de Shakespeare. Caminamos en dos hileras a los lados de un sendero polvoriento, mirando hacia los espesos matorrales con los ojos inyectados en sangre. Llegamos a las afueras de Bauya al atardecer y esperamos en la maleza a que el jefe se adelantara para que nuestros colegas no dispararan. Nos apoyamos en los árboles y observamos el sendero. El comandante volvió unos minutos después y nos indicó que fuéramos a la ciudad. Me guardé la pistola en la funda y caminé con Kanei y Alhaji hacia la base. Las casas de cemento de la ciudad eran más grandes que las que había visto en otros pueblos, y por todas partes sólo veíamos caras desconocidas. Saludamos con la cabeza a los soldados al pasar y buscamos a Jumah. Lo encontramos sentado en una hamaca del porche de una casa de cemento que daba a la selva. Tenía un arma semiautomática al lado y parecía sumido en sus pensamientos. Nos acercamos lentamente, pero antes de que pudiéramos asustarlo, oyó nuestros pasos y se volvió. Su cara parecía haber envejecido y ya no asentía con la cabeza cuando hablaba. Le estrechamos la mano y examinamos su arma. -Veo que vas por ahí con armas pesadas -bromeó Alhaji. -Bueno, ya ven, he superado los AK -contestó él, y nos reímos. Le dijimos que volveríamos a estar con él al cabo de unos minutos y fuimos a cargar las bolsas de munición y comida. Mientras estábamos en el arsenal, el comandante nos dijo que el teniente había ordenado pasar allí la noche y que la cena estaba preparada. Yo no tenía hambre, así que volví solo a ver a Jumah mientras Kanei y Alhaji se iban a comer. Nos quedamos un rato en silencio al principio. -Mañana por la mañana salgo a una incursión y es posible que no volvamos a vernos. -Calló, rozó con el dedo la ametralladora y siguió : -Maté al dueño de esta arma en nuestra última incursión. Abatió a muchos de los nuestros hasta que lo matamos a él. Desde entonces la he usado para hacer bastante daño.
Fuente: La Nación, Enfoques, 24 de febrero de 2008
Comentario: Quiero felicitar a la Asociación ADHOCS que colaboró con nuestro equipo en la presentación sobre los derechos humanos en la Infancia y la Adolescencia, el 3 y 4 de diciembre de 2007 en Madrid. Cuauhtemoc Esquivel director de la ADHOCS www.adhocs.net presentó en esa instancia un excelente video sobre los niños soldado en África que refleja la situación de estos niños que prestamente son inducidos a las drogas y a la violencia privandolos de un desarrollo y de un futuro digno.
Giselle Zarlenga

jueves, 7 de febrero de 2008

Desigualdades en la Inversión en la Infancia en las provincias de Argentina

Garantizar los derechos de la infancia es una responsabilidad legal y ética de los Estados, que deben desarrollar políticas públicas para ello. Estas políticas no son más que expresiones de deseos sin las partidas presupuestarias correspondientes:no se pueden poner en funcionamiento
jardines de infantes ni implementar programas de atención de la salud para los niños y niñas si no se cuenta con los recursos necesarios.
En la Argentina, muchas de las políticas y de los programas dirigidos a la infancia son responsabilidad de los gobiernos provinciales. De hecho, según un informe de UNICEF y del Ministerio de Economía y Producción de la Nación, en 2004 las provincias ejecutaron 18.329 millones de pesos en programas para la infancia y adolescencia, lo que equivale al 74,4% del
gasto total dirigido a este grupo especialmente vulnerable.
Si bien todas las provincias tienen la misma responsabilidad en que se efectivicen los derechos de los niños y niñas que habitan en sus territorios, los recursos fiscales que disponen para hacerlo
son muy dispares: mientras que Tierra del Fuego, Santa Cruz y Neuquén disponían en 2006 (último dato oficial disponible) de más de 5.700 pesos por habitante para distribuir entre sus acciones y programas, la provincia de Buenos Aires, Misiones, Salta, Córdoba y Tucumán
no superaban los 2.000 pesos. Estas diferencias se explican fundamentalmente por el reparto injusto de recursos de la coparticipación federal de impuestos, y repercuten directamente
sobre la inversión en infancia. Así, mientras que en 2003 (último dato oficialdisponible) Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán no destinabanmás de 831 pesos por niño o niña, las provincias cuyos Estados son más ricos pudieron invertir más de 3.500 pesos en ese mismo año.
Los gobiernos provinciales tienen un poder de decisión fundamental a la horade destinar sus recursos públicos. En este punto, también existe una importante diferencia entre las jurisdicciones. Porejemplo, en el año 2003 Santa Cruz, Tierra del Fuego y La Pampa invirtieron menos de 30% de su gasto total en programas dirigidos a la infancia y adolescencia, mientras que Corrientes, Córdoba y la provincia de Buenos Aires más de 38%.
Que la infancia esté en agenda significa, entre otras cosas, destinar suficientes recursos públicos y distribuirlos equitativamente.
Para ello, es necesario, por un lado, que los gobiernos nacional y provinciales prioricen la inversión destinada a los niños, niñas y adolescentes. Por otro lado, es imperioso mejorar la equidad en la distribución de los ingresos entre Nación y provincias primero y entre las provincias después. La creciente recaudación de ingresos no coparticipables por parte del gobierno nacional, debido principalmente a las retenciones, es una oportunidadhistórica para saldar la deuda de las desigualdades interprovinciales y fortalecer
la acción del Estado en todo el territorio nacional.
Fuente: CIPPEC, ciclo: la infancia en agenda, noviembre 2007

viernes, 25 de enero de 2008

Su hija de tres años presenció el crimen y lo habría relatado

Estrangularon a una mujer y detuvieron a su marido

Una mujer de 29 años, madre de dos hijos de uno y tres años, fue encontrada muerta ayer, con signos de haber sido estrangulada, en su casa de la ciudad entrerriana de Concordia, tras lo cual la policía detuvo a su esposo, de 36 años. La víctima, identificada por la policía como Marina Cecilia Spinker, fue hallada en su cama a las 10 de ayer por su madre, que vive en la misma casa de La Rioja al 1500.
El comisario mayor Hugo Pasutti, responsable de la jefatura departamental de Concordia, indicó a la prensa que "el perito estableció, por los hematomas que presentaba la víctima, en especial en la zona del cuello, que la muerte se debió a un estrangulamiento y llevaba varias horas de muerta, por lo que suponemos que falleció a la madrugada".
"Todo hace suponer que no hubo resistencia porque la mujer tomaba sedantes o pudo haber sido sedada por el autor del hecho, porque, de lo contrario, la madre de la víctima hubiera sentido algo", agregó Pasutti.
El comisario mayor precisó que el esposo de la mujer no se encontraba en el lugar, y una hora después de encontrar el cadáver se produjo la detención del hombre, que se había ido a trabajar a una agencia de autos. Aunque, según Pasutti, el sospechoso decidió retornar a su casa al enterarse de que su esposa estaba muerta y, en ese momento, fue apresado sin que ofreciera resistencia.
Los dos hijos de la mujer asesinada estaban en la escena del crimen y, tras el hallazgo del cadáver, se los llevó a su casa una tía de ellos, antes de que llegara la policía.
Según informaron las fuentes policiales a LA NACION, la pareja mantenía discusiones a menudo y la víctima habría presentado una denuncia de violencia familiar contra su pareja. Inclusive, anteayer había expuesto ante la Justicia los argumentos para probar la acusación.
En las últimas semanas, las discusiones se habían agravado, por lo que la mujer pretendía separarse de su marido.
La hipótesis policial es que mientras la pareja miraba televisión se produjo una fuerte discusión, y luego el hombre la habría ahorcado. Las fuentes agregaron que la hija mayor de la pareja, de tres años, habría presenciado lo ocurrido, y luego lo relató a su familia.
Por eso, "la Justicia tomó declaración a la madre, la tía de los pequeños y dos amigas".

lunes, 21 de enero de 2008

Mozambique: Huérfanos del sida desamparados

Resumen en español:
Los niños huerfanos de padre y madre por causa del Sida son desherados por sus familiares y miembros de la comunidad al desconocer sus derechos legales, quedando desprotegidos y vulnerables.
La ley de Mozambique establece que a la muerte de los padres, los hijos son los primeros herederos pero en una sociedad patriarcal como la de ellos los bienes se pasan entre hombres teniendo que las viudas o hijas del difunto que casarse para mantener su patrimonio

por Amici dei Bambini, Ufficio Stampa.
Mozambico: orfani dell'Aids privati dell'eredità
Il portale di informazione delle Nazioni Unite IRIN News riporta le storie di un gruppo di orfani del Mozambico per mettere in luce un problema molto diffuso nel paese: la privazione dell’eredità da parte di familiari e membri della comunità ai bambini che hanno perso i genitori a causa dell’Aids. Alle sofferenze legate alla perdita della famiglia si aggiungono così le difficoltà per la sopravvivenza. Uno studio dell'organizzazione Save The Children, condotto in quattro distretti del Mozambico, dimostra che l'esplosione del numero di orfani ha causato la rottura delle strutture di supporto familiari che tradizionalmente garantivano una rete di sicurezza a orfani e vedove. Il codice civile del Mozambico stabilisce che alla morte del genitore, i suoi bambini sono i primi eredi di ogni proprietà. Tuttavia i legittimi eredi presentano di rado una denuncia e così gli altri parenti si appropriano indebitamente dei beni. Ciò avviene semplicemente perché le vedove e gli orfani non sono a conoscenza di quali siano i loro diritti e le istituzioni che potrebbero aiutarli. Secondo il rapporto di Save The Children, meno della metà delle 376 persone intervistate conoscono la legge sull'eredità. In una società patriarcale come è quella del Mozambico, le proprietà e il lignaggio passano attraverso gli uomini. Ne consegue che figlie e vedove debbano sposarsi nel caso in cui i beni ereditati non appartengano alla famiglia del defunto. Gli uomini ereditano la casa, la terra, il bestiame e il denaro, le donne ricevono utensili da cucina, vestiti e alcune terre o proprietà. La poligamia è un altro dei fattori che complica la situazione: un uomo può avere più mogli e molti bambini. E’ la prima moglie ad avere più influenza e può essere la sola a conoscere la reale consistenza del patrimonio del marito. Ad aggravare la situazioni di orfani e vedove vi è il fatto che nel paese non è usuale lasciare un testamento scritto. A Catandica una Organizzazione locale, la Rukariro Association, ha iniziato a fare visita ai pazienti malati di Aids per incoraggiarli a fare testamento, spiegandone i vantaggi.La risposta tuttavia è stata debole. “Fare testamento prevede un processo complicato in tribunale – spiega il coordinatore del gruppo, Albero Mapondera – il che li obbliga a recarvisi più volte”.Dal 2004 l'Organizzazione locale Foro Mulher distribuisce un manuale su eredità e diritto di famiglia per dare assistenza alla comunità su come proteggere orfani e vedove.

http://amicideibambini.org/

jueves, 17 de enero de 2008

Crecen el maltrato físico y emocional y el abuso sexual contra los chicos


En los últimos cinco años se registran entre un 25% y un 39% más de denuncias en diversas instituciones.
Niñas y niños casi moribundos con un traumatismo de cráneo gravísimo que deriva en la muerte o les provoca secuelas de por vida. Chicos con hematomas o con quemaduras de cigarrillos. Chiquitos a quienes alguien tocó en sus partes íntimas. O a quienes violaron sistemáticamente. Pacientes con estos sufrimientos llegan todos los días a los hospitales, fiscalías, organismos no gubernamentales y defensorías de menores del país. Lo alarmante es que cada año llegan más.Eso reflejan los datos de los Red Comunitaria de Prevención y Asistencia en Maltrato Infantil del partido bonaerense de Malvinas Argentinas, que articula el trabajo de 3.000 profesionales que asisten a la niñez. Allí, desde mayo de 2003 a la fecha, se presentaron 5.768 pacientes pediátricos con algún síntoma de violencia. Y el ingreso de casos creció un 39 % en los últimos cuatro años.La misma tendencia revelan los registros del Comité de Niños en Riesgo del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de la Capital Federal, un comité académico y de supervisión que funciona desde hace 25 años. De acuerdo a su coordinador, el médico pediatra Jorge Brieva, entre 2002 y 2007 aumentó un 25 % la cantidad de chicos que entraron por las puertas del hospital habiendo sufrido desde lesiones leves como quemaduras hasta otros que estaban al borde de la muerte. O niños que sufrieron lo que los expertos llaman “un disparo en el alma” porque abusaron de ellos sexualmente. “Cada mes recibimos entre 12 y 16 casos de alguna forma genérica de maltrato, violencia o abuso", detalló Brieva.
La misma orientación se observa en los registros del servicio de la Unidad de Violencia Familiar del Hospital General de Niños Pedro de Elizalde (ex Casa Cuna), que funciona desde hace 19 años y que recibe el 60 % de las consultas de abuso sexual infantil de la Capital. Allí atienden por mes a 30 nenas y nenes que sufren maltrato físico, maltrato por negligencia, maltrato emocional y/o abuso sexual. “No me cabe duda de que en el concierto de los hospitales hay mucha demanda y que puede haber un 25 % más que la que había en 2002″, esgrimió Norberto Garrote, jefe de la Unidad de Violencia Familiar del Hospital Pedro de Elizalde y coordinador de la Red de Asistencia a la Violencia del Ministerio de Salud del Gobierno porteño.
Hasta hace unas décadas, los castigos físicos y psicológicos hacia los chicos estaban socialmente admitidos. Del abuso sexual infantil nadie hablaba; era un tema tabú y las familias cerraban los ojos a cualquier tenue insinuación relacionada con la problemática. “A fines del siglo XIX y principios del XX el castigo físico de los niños por parte de los docentes era rutinario. Hoy en día es intolerable. El derecho de los padres a castigar física y emocionalmente a sus hijos como forma de educación también era una forma tolerada. Hoy es limitado. Porque alguien sea el padre no puede hacer con el hijo lo que quiera", enfatiza Brieva.
Otro de los factores que alumbra nuevos casos es la mayor capacidad de detección de los profesionales. Otro, la mayor divulgación de la problemática. “Como hay difusión, muchos chicos se animan más a denunciar lo que les pasa. Nadie puede ejercer su derecho si no conoce que lo tiene", explica el defensor de menores Marcelo Jalil.
Otra de las causas es el aumento de la violencia en las sociedades modernas. “Vivimos en un país subdesarrollado donde nunca podremos concretar ciertos sueños. Algunas personas toleran esa frustración. Otras la resuelven de forma violenta”, opina el psiquiatra Marcelo Baranda, médico del Hospital Municipal José Borda y director de Salud Mental de Malvinas Argentinas.
En la Justicia explican que la promulgación en 1995 de la Ley 24.417 de Violencia Familiar y la Ley 26.061 sobre Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de 2005 favoreció el aumento de la aparición de casos a través de las denuncias judiciales.

por Pilar Ferreyra
Fuente: Boletin Argentino